viernes, 19 de octubre de 2018

INCONTROLABLE

Hace un año me decía a mi misma. El tiempo pasa. La experiencia sube. El desencanto también. Y todo es "bah" y seguir tirando.

Y, de repente, te pillas de nuevo. Y, joder, no puedes pararlo, no puedes controlar nada.

De nada sirve ese "ahora no me quiero enamorar" "Como si pudieras controlarlo", te respondes a ti misma. Y sonríes

PERO SIN DECIR NADA

Me dijiste que todo había terminado y, por una vez, pensaba lo mismo. Es como si al escuchar tu voz diciéndomelo, sonaran a la vez en mi cabeza doscientas canciones,

Aquella canción de Pereza bien podría titularse ahora Ya no eres nada, aunque durante mucho tiempo fueras absolutamente todo. Me daban ganas de sentarme a escribir la canción, aunque no tenga ni idea de cantar. Recogiste tus cosas, sin dejar ni una sola camiseta; es como si todo se quedara sin olor. Sin levantar la vista esperando un "no te vayas"

Aquella cama para dos seguía sin sitio, incluso diría que menos que antes para mí.

Demasiado grande es una cama de matrimonio. Que conoce a otras personas para olvidarte y de la que acabo huyendo porque ninguna me hace sonreir e iluminarme como tú con tus ojos de fuego.




No hay comentarios:

Publicar un comentario