domingo, 21 de octubre de 2018

CUANDO LA VIDA DA UN GIRO INESPERADO

Hay momentos que surgen así sin más y son los más geniales. Son esos momentos que guardas en una cajita en tu rincón de la memoria y las sacas en tiempos de bajones para decirte a ti misma lo bien que te sentiste en aquel o aquellos días.

Hay planes que surgen en horas. Ahora me apetece estar rodeada de gente compartiendo unas risas y ver la gente pasar, ver lugares, oír conversaciones diferentes a las habituales, estar sin estar, mirar sin ser vista y poder fotografiar cada instante que se me ocurra.

Cuando la vida te ofrece eso, da un giro inesperado, porque te ofrece otra cajita para guardar en la memoria para volverla a rescatar en momentos bajos. 

Me fui a Segovia sin contar en ese plan y fue un día de los mejores que pase hace tiempo. Me reí de mi misma, hacíamos chistes por todo, encontré una buena compañera de viaje y otro que me acompaño en las risas, volví a ser yo, una gamberra. Saqué fotografías de momentos. Casi todo era fotografiable y eso que el cuerpo ya no aguanta, ya tenemos una edad. Hable con todo el mundo, iba sola y hablé con todo el mundo, no me sentí sola en ningún momento y eso era lo que necesitaba, esa sensación, no tener ese vacío interior. Palie mis horas de "hostias emocionales" con risas y más risas y fotografías de una ciudad a que no iba desde que tenía 9 años. Tan cerca y tan lejos. Pero a veces suceden cosas mágicas en los momentos que no tenemos planeados.

Segovia te volví a descubrir y esta vez con sol, te volveré a visitar, sin duda alguna.












No hay comentarios:

Publicar un comentario