domingo, 28 de octubre de 2018

DEJARNOS CAER

¿Y si te propongo
que nos dejemos caer?
Joder,
las personas le temen al salto,
pero no son conscientes
del orgasmo que puede producir la caída.

Qué tal si te digo
que te sueltes del mundo
y te cojas a mi mano,
que aquí estoy dispuesta 
a agarrar todo tu pasado
y borrártelo de un suspiro.

Dejarnos caer,
sin temor a golpe,
como dos suicidas
que no le temen al miedo.

De eso se trata la vida,

C. Poetry



domingo, 21 de octubre de 2018

CUANDO LA VIDA DA UN GIRO INESPERADO

Hay momentos que surgen así sin más y son los más geniales. Son esos momentos que guardas en una cajita en tu rincón de la memoria y las sacas en tiempos de bajones para decirte a ti misma lo bien que te sentiste en aquel o aquellos días.

Hay planes que surgen en horas. Ahora me apetece estar rodeada de gente compartiendo unas risas y ver la gente pasar, ver lugares, oír conversaciones diferentes a las habituales, estar sin estar, mirar sin ser vista y poder fotografiar cada instante que se me ocurra.

Cuando la vida te ofrece eso, da un giro inesperado, porque te ofrece otra cajita para guardar en la memoria para volverla a rescatar en momentos bajos. 

Me fui a Segovia sin contar en ese plan y fue un día de los mejores que pase hace tiempo. Me reí de mi misma, hacíamos chistes por todo, encontré una buena compañera de viaje y otro que me acompaño en las risas, volví a ser yo, una gamberra. Saqué fotografías de momentos. Casi todo era fotografiable y eso que el cuerpo ya no aguanta, ya tenemos una edad. Hable con todo el mundo, iba sola y hablé con todo el mundo, no me sentí sola en ningún momento y eso era lo que necesitaba, esa sensación, no tener ese vacío interior. Palie mis horas de "hostias emocionales" con risas y más risas y fotografías de una ciudad a que no iba desde que tenía 9 años. Tan cerca y tan lejos. Pero a veces suceden cosas mágicas en los momentos que no tenemos planeados.

Segovia te volví a descubrir y esta vez con sol, te volveré a visitar, sin duda alguna.












viernes, 19 de octubre de 2018

INCONTROLABLE

Hace un año me decía a mi misma. El tiempo pasa. La experiencia sube. El desencanto también. Y todo es "bah" y seguir tirando.

Y, de repente, te pillas de nuevo. Y, joder, no puedes pararlo, no puedes controlar nada.

De nada sirve ese "ahora no me quiero enamorar" "Como si pudieras controlarlo", te respondes a ti misma. Y sonríes

PERO SIN DECIR NADA

Me dijiste que todo había terminado y, por una vez, pensaba lo mismo. Es como si al escuchar tu voz diciéndomelo, sonaran a la vez en mi cabeza doscientas canciones,

Aquella canción de Pereza bien podría titularse ahora Ya no eres nada, aunque durante mucho tiempo fueras absolutamente todo. Me daban ganas de sentarme a escribir la canción, aunque no tenga ni idea de cantar. Recogiste tus cosas, sin dejar ni una sola camiseta; es como si todo se quedara sin olor. Sin levantar la vista esperando un "no te vayas"

Aquella cama para dos seguía sin sitio, incluso diría que menos que antes para mí.

Demasiado grande es una cama de matrimonio. Que conoce a otras personas para olvidarte y de la que acabo huyendo porque ninguna me hace sonreir e iluminarme como tú con tus ojos de fuego.